domingo, 30 de abril de 2017

LA FIESTA BRAVA


En lo que llevamos visto del serial taurino de  este año en la Maestranza se han producido dos hechos que son, a mi parecer, muy significativos.

(No sé lo que opinarían al respecto los sesudos comentaristas que se ha traído Movistar Plus para que analicen la corrida  después de su celebración en un set montado en la plaza con sillones de plástico y ellos con atuendo informal, pero me importa muy poco)

Los hechos son que, como es sabido, donde está el toro está el toreo y que, por consecuencia, si no hay toro, el toreo no existe. En la corrida de Victorino hubo toros. De verdad. De los del doble encaste Saltillo, Santacoloma que proceden de los Albaserrada que siguen criándose en Gerena y no los quieren las figuras.

Y hubo toreros. Auténticos. Con valor, entrega y arte. Un poderoso y dominador Ferrera, un magnífico y valentísimo Manolo Escribano y un triste  Paco Ureña pero de toreo exquisito y purísimo.Y la plaza se  llenó y el espectáculo que duró tres horas retuvo en sus asientos hasta a los que estaban citados para el “pescaíto” en sus casetas y habrían de llegar tarde.

El día anterior, López Simón se sorprendió cuando el respetable que había acogido complaciente el inicio de su faena al último toro le pitó en el momento en que, tras los primeros pases, el animalito demostró que no podía con el rabo y el espada se dedicó a gratuitas muestras de valor ante su mermado antagonista.

Los enemigos de la fiesta no son los antitaurinos, aunque lo sean, sino los que tratan de  convertirla desde dentro en un espectáculo descafeinado desprovisto de interés.

Hay otros que son enemigos también aunque no lleguen a advertirlo. Entre ellos los que para que impartan doctrina a los sevillanos que no sabemos nada de esto, se traen de fuera a unos señores vestidos de trapillo de andar por casa y montan un set televisivo con cuatro telones de foro y unas sillas de camping playa en la misma plaza en la que sus propietarios, los maestrantes, cuidan hasta el último detalle desde los alguacilillos hasta el torilero de corbata, chaqueta y gorra de plato.

Y, para terminar: No se cómo se atreven a comentar una corrida después de haberlo hecho en directo el maestro Emilio Muñoz pleno de ponderación, experiencia y sabiduría.

Los hay temerarios.

sábado, 22 de abril de 2017

LA EXPO ENTRE RECUERDOS


Menuda faena nos hicieron los compañeros de Madrid a los de la televisión de Andalucía, del Centro Territorial, sobre los que había recaído la responsabilidad de la retransmisión para toda España del Santo Entierro Grande organizado para el Sábado Santo de aquel año.

Lo he contado otras veces. Sin autorización ni aviso previo se llevaron para un ensayo de la inauguración de la Expo que presidirían al día siguiente sus majestades los Reyes nada menos que la cabeza caliente que habíamos instalado delante de la portada del antiguo colegio de San Miguel, frente a la puerta catedralicia del mismo nombre, con la que pretendíamos recoger los cortejos penitenciales y los pasos avanzando por la avenida y siguiéndolos hasta su ingreso en el templo.

Ha pasado un cuarto de siglo. Todavía no se subía al satélite ni existían los teléfonos móviles. Hoy el desafuero sería un problema menor. Entonces constituía un auténtico atentado a la deseable calidad del programa religioso cuyo soporte técnico quedaba seriamente menoscabado.

Constituía, además, una demostración que añadir al tradicional menosprecio que los profesionales centralistas, ensoberbecidos desde sus pináculos del cometido que les tocaba desarrollar, manifestaron tradicionalmente a sus colegas de provincias.

Salimos del brete como pudimos. Hoy, todo esto es historia. En mi agenda de recuerdos se archivan entre los malos. Pero los buenos ocupan mayor espacio. La Expo nos legó una urbe mejor. No me atrevo a comparar su herencia con la que obtuvimos de la anterior muestra iberoamericana, pero es indudable que ambas contribuyeron decisivamente a la conformación de la ciudad actual.

En el 92 recuperamos el río... lo cubrimos con puentes nuevos... convertimos el paisaje lunar de la antigua calle Torneo en una avenida espaciosa... pasamos de invertir una noche  en ir a Madrid en el Exprés a llegar a la capital en el velocísimo AVE...

Enriquecimos el mobiliario urbano... abrimos una zona comercial dotada de la más avanzada infraestructura... y, sobre todo, aprendimos a no impacientarnos ante una ventanilla y a ponernos en cola.


Si yo escribía días pasados de la perdida “cultura de la bulla”, hoy termino ensalzando la encontrada “cultura de la cola”. Y esto se lo debemos a la Expo del 92.

jueves, 20 de abril de 2017

MADRUGADA, FUTURO INQUIETANTE


¿Usted que se creía?... ¿Qué esta vez se había detenido a los autores de esa agresión letal a la fiesta religiosa más querida de los sevillanos?...Pues, no. Solo a ocho y, de ellos, a cinco hubo que ponerlos inmediatamente en libertad.

¿Suponía usted que los tres a los que envió provisionalmente a prisión la juez de guardia provenían de tres puntos distintos donde se originaron los disturbios?... Pues tampoco es así. Eran tres compinches amiguetes, alguno con viejas relaciones con la justicia cuyo abogado argumenta que no tenían nada que ver con el lío, aunque la Policía Local que los detuvo opina lo contrario Y no habían sido capturados en una trilogía de puntos de activación de las oleadas multitudinarias sino en uno solo.

Total, casi como la otra vez. Rien de rien. Nada de nada.

Empieza a crecer la desoladora sospecha de que el compromiso del Delegado del Gobierno con el Consejo y las reuniones del Alcalde con los hermanos mayores no pasarán la frontera de las buenas intenciones.

Y, mientras tanto, se desvelan quiméricas ideas y proyectos imposibles.

La Madrugada tiene fronteras insalvables y delicadas líneas rojas y puede resultar arriesgado  meter las manos en su estructura. No es tan antigua como algunos creen ya que las corporaciones que se entienden más veteranas en ella, el Silencio, el Gran Poder y la Macarena todavía en la nómina de 1806 tenían fijadas sus salidas procesionales al alba.

De forma definitiva, su orden actual se configuró en la Semana Santa de 1900.

Como mal menor, podría volverse a las salidas de los templos con las claras del día. Pero antes habría que recuperar la sevillana “cultura de la bulla” y el respeto de la ciudadanía a lo religioso, aunque solo sea por estricto ejercicio de la libertad democrática

Sería triste que las hermandades, sobre todo las de negro, se vieran obligadas a solicitar a sus nazarenos vestir  la túnica en dependencias de la cofradía para evitar  burlas e impedimentos de niñatos callejeros en los itinerarios de ida y regreso desde la iglesia a los domicilios.

Desde muchos barrios periféricos y pueblos cercanos acceden ya esa noche al corazón de la ciudad  grupos de adolescentes alborotadores con bolsas de botellonas que se acercan a los penitentes como en la Noche de Fin de Año saludarían a Papa Noel.

Pero también sobran nazarenos. Y convendría limitar su número sin llegar a la prohibición introduciendo el doble cortejo, del templo a la Catedral y de la Catedral al templo...

Y, por supuesto, abrir ostensibles vías de evacuación para el público, claramente señalizadas, en previsión de emergencias.


Mucho trabajo por delante. El Consejo, el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno necesitan que, de inmediato, les demos nuestro voto de confianza.

martes, 18 de abril de 2017

OTRA MADRUGADA DE PANICO


Jamás me convertiré en un estratega de café. Me causan una explicable ternura contemplar, en el repaso de las páginas periodísticas del siglo diecinueve, las arriesgadas decisiones de aquellos sesudos contertulios dispuestos a resolver con templados movimientos de tacitas o azucarillos, los avances estratégicos en los campos de batalla de cualquiera de las contiendas de aquella centuria.

Pero no he tenido más remedio que rememorar aquellas inocentes digresiones tertulianas atendiendo varias reuniones televisivas que en estos días han tomado los incidentes sevillanos de la última Madrugada como temática de sus encuentros.

El antecedente más directo de esta agresión se halla en los sucesos de la Semana Santa sevillana del 2000 y a ello dediqué un libro “Madrugada de Pánico”, agotado en su día, del que se ha vuelto a hablar ahora.

Nadie de los que han participado en las tertulias a que me refiero creo que se lo haya leído. ¡Cuántos desatinos he llegado a oír! ¡Cuántas propuestas aventuradas! ¡Cuánta ignorancia facturada a buen precio!

La Madrugada mágica de la conmemoración religiosa más importante de la ciudad pudo establecerse, mantenerse y crecer asentada en las formas peculiares de convivir en comunidad del pueblo sevillano. Sin la llamada “cultura de la bulla”, herida de muerte aquel infausto año de los tres ceros esto no hubiera sido posible jamás.

Lo malo fue que las autoridades gubernativas y policiales de entonces se basaron en ella para dejarla sin protección y cuando las judiciales, jueces y fiscales, buscaron a los detenidos por la comisión directa de los desafueros, se encontraron que solo había uno y éste, atrapado por la Policía Local, ofrecía tan débiles sospechas de culpabilidad que pronto quedó en libertad.


Ahora es distinto. Se detuvieron a ocho iniciales inculpados y tres han sido enviados a  prisión provisional por el juez. Hay que seguir confiando en los profesionales. Lo demás puede no dejar de ser más que un vademécum de buenas intenciones. Pura estrategia de café.

sábado, 15 de abril de 2017

REPELUCO ENTRE TRADICION E INTERNET


La belleza total en esta Semana Santa ha estado recogida por el sinfín de cámaras y micrófonos que las dos televisiones locales que han actuado, la del Correo y Onda luz, han situado en los lugares acostumbrados por necesarios y hasta en los más recónditos rincones.

Nada igual con anterioridad. El tránsito procesional de las cofradías por la Campana ha penetrado en todos los hogares a través de la pequeña pantalla como venía haciéndose desde años atrás, pero, en esta ocasión, creciendo de manera notable.

No solo se han visto las principales salidas y entradas, sino que se han cubierto los itinerarios más pintorescos y hasta los momentos más íntimos como el histórico de la concordia entre la Macarena y el Gran Poder  para la precedencia de esta última en el orden de la Madrugada.

Han sido espectaculares las secuencias tomadas desde el interior de la Catedral dignas de un cuadro de Groso.

Merced a este despliegue, las fuerzas policiales también pueden disponer de testimonios visuales y sonoros de los sucesos de la Carrera Oficial y calles adyacentes en la noche del Viernes Santo que alguien ha querido convertir en segunda madrugada de pánico tras la de la Semana Santa del año dos mil para que la justicia actúe con rigor y diligencia.

Aquella quedó impune. Es de esperar que ahora no ocurra lo mismo.

La tradición se ha dejado invadir por Internet y la ciudadanía ha comprobado una vez más su vulnerabilidad acrecentada en un espacio temporal tan delicado como la Madrugada.

Las reacciones no han tardado, pero no bastarán si se quedan simplemente en manifestaciones públicas, charlas de tertulia y sesudos comentarios escritos. El tema desborda la responsabilidad de los cofrades. Sevilla se juega su historia de siglos, sus creencias más íntimas y su estabilidad económica si las deja desprotegidas a merced de cuatro golfos que hay que poner en manos de la Justicia.


El repeluco que corre desde los móviles unitarios a las redes sociales empezó siendo de gozo y se ha convertido por desgracia en acuciante timbre de alarma que es preciso atender de inmediato.

martes, 11 de abril de 2017

DECEPCION EN EL BANCO


Corría un chiste por ahí que definía la decepción como reacción que produce en el ánimo de un cliente de entidad bancaria comprobar que la persona que le va a conceder el crédito no es la misma que, sonriendo, le invita a solicitarlo en televisión.

Me acordé cuando fui a mi banco de siempre para que me dijeran  en qué condiciones transferían a mi cuenta corriente el dinero contante y sonante del que puedo disponer en mi tarjeta de crédito.

Conecté con el alter ego del publicitario de la pequeña pantalla protagonista del chiste que me informó del mejor procedimiento, me hizo las cuentas y, con unos datos de intereses a pagar y plazo generoso para devolver la cantidad prestada, me invitó a regresar al día siguiente a ultimar la operación.

Torné, optimista y esperanzado y voy a resumir lo que me ocurrió.

(Sí ya sé que estamos en Semana Santa y tal vez se considere como prosaico e inadecuado comentar un tema como éste, pero el tiempo no se para aunque deseemos detener los relojes cuando desfila el cortejo de la cofradía que nos llega al alma bajo la luna de plata y entre naranjos en flor.)

Mi sonriente y receptivo amigo me condujo a la presencia de una eficaz señorita que me presentó como gestor de banca personal, dejándome en sus manos. De inmediato ésta me invitó a firmar una serie de documentos: Un contrato de modificación de mi cuenta actual de 12 folios... una información previa al contrato de crédito de 3 folios y un consentimiento para la utilización de firma manuscrita digitalizada de 1 folio.

Cuando le dije que no tengo por costumbre firmar sin enterarme de lo que firmo, me contestó que no podía dejármelos sin haberlos firmado, que ella me resumía el contenido. 

Acepté a regañadientes.

Entonces me informó que el banco me regalaba una acción y tornó a poner papeles a firmar ante mis narices: Un contrato básico de servicios de inversión en valores e instrumentos financieros de 6 folios y un contrato tipo de custodia y administración de valores de 8 folios.

Repudié la acción. ¿De qué me iba a servir convertirme  en el mínimo accionista del banco? (Supe que otro peticionario antes que yo había hecho lo mismo).  

Pregunté cuándo me ingresaban en cuenta el dinero pedido y, para mi sorpresa, me contestó con otra pregunta: ¿en qué me iba a gastar los fondos que me concedían?, demostrable con facturas o presupuestos.

No aguanté más. Agradecí sus servicios y anulé la operación.
Aun me quedaba un tocho escritural: el contrato de modificación de la cuenta que tenía, 11 folios.

¿Me los puedo llevar a mi casa para leerlos con tranquilidad?... inquirí al final.

Por supuesto, contestó. Anotó en la cabecera de la primera hoja “Anulado” y me los entregó dentro de un sobre grande.


Aquí lo tengo.

sábado, 8 de abril de 2017

PEDAGOGIA PARA INCRÉDULOS



Triana me ha chafado un verso. Hace tiempo, en el poemario “La esquina encendida” escribí una composición que titulé “Jesús no muere en Triana” que empezaba diciendo “De la noche a la mañana, un tejer de sombra y luz, a Jesús pone en la cruz, pero no muere en Triana”. “En Triana la semana, con suspiros de azucenas, del Señor toma sus penas; pero no muere en Triana”... etc. etc. describiendo las cofradías asentadas en el barrio desde el Domingo de Ramos al Viernes Santo. Por eso terminaba afirmando: “Así pasa la romana, vida y muerte del Cachorro, que se va muriendo a chorro... pero  no muere en Triana”. “Porque no. Porque no le da la gana... a Triana”...

Pues ya si le da la gana. Mi poema ha quedado antiguo, obsoleto. Viejo. Como su autor.
Cristo muere en Triana y los trianeros lo sacan en procesión efigiado por Navarro Arteaga en un penitencial y severo cortejo.

El ruán aparece en el barrio collación y guarda. Lo hemos vuelto a ver en las cofradías de vísperas. Triana completa la secuencia de la Pasión del Redentor que, si permaneciera carente de los dos últimos capítulos esenciales: su muerte en la cruz y su resurrección gloriosa, se mostraría falta de trascendencia.

Esta es la pedagogía que la Iglesia jerárquica denomina religiosidad popular con la que el pueblo llano suple la torpeza o incapacidad de los clérigos de adaptar el misterio de Cristo y su mensaje de salvación a los tiempos que corren, sin atreverse a afrontar hasta ahora los desafíos del desaprovechado Concilio Vaticano segundo.

Tras la estridencia de las trompetas y el batir sordo de los tambores... tras la depuración del esfuerzo sacrificado del costal... y tras la conjunción olfativa de la cera crepitando y el azahar tiñendo de nieve olorosa las aceras... se alinean las preguntas terribles de los corazones conturbados: ¿cómo voy a morir? y ¿qué me voy a encontrar cuando me muera?...


Las palabras de consuelo del Mesías muerto y resucitado son necesarias hoy, como ayer y como siempre en la pedagogía comprensible de las cofradías.

martes, 4 de abril de 2017

EL PREGÓN CON PUBLICO INFANTIL



--Abuelo, tu nieta necesita que le ayudes en las tareas del colegio.

Y vino esa niña que cada día se hace más mujer a que le explicase qué era un romance y le escogiera uno para que lo pudiese copiar como ejemplo.

Al día siguiente la petición me la hacía su hermano. No por emulación caprichosa, sino también para cumplir tareas escolares.

En el preludio de la Semana Santa, justo en la época del Pregón y habiendo sido yo uno de los sevillanos escogidos un día para pronunciarlo, del que se cumplieron veintisiete primaveras el pasado uno de abril, lo lógico es que rememorara algo de lo que escribí  entonces y se lo recitara a mis dos infantiles herederos.

Puedo jurar que hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien.

Para Marta seleccioné lo que dediqué a la Virgen de las Angustias de la Hermandad de los Gitanos ponderando el comportamiento de su cuadrilla de costaleros que le ofrecieron en su recogida de una mañana del Viernes Santo, entrando en Santa Catalina, una levantá a pulso absolutamente épica que tuve la suerte de contemplar.

Para Manolete, la décima que dispuso como destinataria a la Virgen de las Aguas, del Museo, inundada en multitudes de río, cuando el quejío de la saeta de Pepe Peregil levantaba escalofríos de sentimientos desde su primer aleteo.

Dos momentos irrepetibles e inolvidables.

Y un público receptor, insólito, entrañable y único.

No se agosta la vida de un pregonero de la Semana Mayor Hispalense ni cuando se desvanece el último aplauso tras el preceptivo “He dicho” ni cuando le invitan a llamar el sábado santo con el postrer  martillo.

Quedan ellos, los niños. Regalo del Cielo. Que ya dijo Jesucristo eso tan recordado de “dejad que los niños se acerquen a mí.”
---

(Dedicado a Casandra". Pobrecita mía)

(" Twittera catalana que quiere ser profesora de infantil aunque no soporta el llanto de los chiquillos. Los mataría a todos, ha escrito en un twitts ampliamente comentado en las tertulias televisivas)

miércoles, 29 de marzo de 2017

ESTA ES SU VIDA


Anoche me acosté tarde porque me quedé ante el televisor que ponía en la primera cadena el programa “Esta es su vida” que patrocina Nestlé.

Le tengo mucho cariño a esta serie de producciones televisivas porque he colaborado en ellas a requerimientos de su guionista que es Juan Vila San Juan y de su presentador, Federico Gallo, la máxima estrella de la pequeña pantalla del momento, a quienes he conocido en Barcelona en el Festival de la Canción del Mediterráneo.

Ya he intervenido en la preparación de las que se han dedicado a Estrellita Castro, el maestro Realito y Antonio Ordóñez, capítulos que han cosechado una audiencia masiva.

Así lo había supuesto Jorge Garriga, el jefe de publicidad de la firma patrocinadora que había comprado sus derechos en el mercado internacional.

El personaje de anoche era Antonio Banderas y no lo entrevistaba Federico sino una muchachita sonriente que se llama Toñi Moreno. (Quizás mi amigo Gallo haya abandonado la todopoderosa televisión. A pesar de que los catalanes le mimaban. Quería irse de gobernador a Albacete).Todo quedó muy bien. Banderas posee un archivo valiosísimo. 

Habrán cosechado un share elevado. Siempre lo imaginó así el gestor publicitario de los cafés, los bombones y la leche condensada y por eso abonó un elevado royalty de emisión.

No sé por qué en esta ocasión han cambiado el decorado, ni porqué la puesta en escena recuerda tanto el entourage del programa de Bertin Osborne.

Tampoco he comprendido la razón de que ahora le llamen “El árbol de la vida”.

Cosas de la tele.

martes, 28 de marzo de 2017

CADIZ Y SEVILLA, UNIDAS COMO NUNCA.


El entendimiento y la unión entre Sevilla y Cádiz están dando en estos días pasos de gigante: la chirigota sevillana ha llegado en los Carnavales a la final en el Teatro Falla y la agrupación musical de la Tacita de Plata Nuestra Señora del Rosario acompañará en los recorridos de ida y vuelta a la Catedral al crucificado de la Sed el próximo Miércoles Santo.

Me lo hacían ver mis hijos Ángel y Esperanza a quienes les va mucho todo lo gaditano y me mandaron la grabación completa del concierto que los músicos de la trimilenaria Gades ofrecieron recientemente en la parroquia de la Concepción.

Les ha parecido espectacular. Yo no sé qué pensar. Me esfuerzo en averiguar lo que dirían el maestro Alberto Escámez de la Policía Armada, o el  brigada José Martin de la Guardia Civil, si levantaran la cabeza, pero como no soy el Divino Carpintero, aunque  creo  ciegamente en El y le tengo por maestro y los dos magos del metal sonoro que acabo de mencionar tampoco son Lázaro, dejo sus opiniones y la mía encerradas  en interrogantes.

Distintos, sí son. Buenos músicos, también. Y disciplinados. Y ordenados y entusiastas. Así eran igualmente aquellos pioneros de la banda de cornetas y tambores de la Policía Armada que, en las décadas de los sesenta y setenta y hasta 1976, consiguieron crear un estilo propio llenando una época en las cofradías sevillanas.

Y, por supuesto, los de la Guardia Civil que, a las órdenes del brigada José Martin, ensayaban todos los días detrás del Colegio de las Irlandesas en la recién construida Barriada Bami y que, lo mismo que los anteriores, crearon su estilo original conocido después con su nombre.

A los asesinos de la ETA debemos su pérdida. El Tercio Móvil del Benemérito Instituto fue enviado a Logroño para combatirla y, al dejar el cuartel de Eritaña, perdimos ese regalo del mundo cofrade.


La Banda del Rosario de Cádiz llega este año a la Campana detrás del impresionante crucificado que talló Álvarez Duarte. La expectación está servida. Cadiz y Sevilla, estrechamente  unidas.

viernes, 24 de marzo de 2017

HOMS, EL INCOMPRENDIDO


Me da lástima de Homs. Es un incomprendido. Catalán, muy catalán, como esos viajantes catalanes que se hospedaban en el Hotel Términus entre la plaza de la Gavidia y la calle Jesús del Gran Poder y bajaban desde Barcelona o Tarrasa con los baúles de las muestras y las  carteras de los pedidos a vender en el Sur y se pasaban media vida en el bar de la esquina jugando al dominó.

Podían hacerlo. Con una clientela tradicional y unos devengos asegurados. A sueldo y comisión. Tal como este moderno vendedor de paños o de quien sabe qué productos de la Cataluña fabril pero con menos pelas afianzadas.

Nada menos  que 7,300 euros brutos al mes nos ha venido costando a todos los españoles este moderno paladín del comercio y las finanzas que ha olvidado algo tan elemental como la fidelidad a la casa.

Por tiempos le están pegando la patada en el trasero y ahora el hombre no ha tenido mejor ocurrencia que apelar al Tribunal ante el que se rebeló para poner en marcha los planes secesionistas de su partido. Todo un ejemplo de coherencia.

Homs va a dejar de ser diputado como dejaría de ser viajante si en vez de ofrecer los productos de quien le pagaba vendiese los de la competencia. Pero, hombre, cómo se puede ser tan bruto.


Sus colegas, los viajantes catalanes del Hotel Términus, no terminan de entenderlo.

viernes, 17 de marzo de 2017

CANCION DESTEMPLADA A LA INFIDELIDAD


Si se rompe algo tan sagrado como un sacramento y los que debemos cumplirlo nos separamos de la parienta cuando nos cansamos de ella o del pariente cuando empieza a quedarse calvo ¿cómo puede parecer  extraño  que la fidelidad se encuentre en la actualidad en horas bajas?...

Un súbdito traiciona a su rey publicando la grabación de conversaciones privadas del monarca que no debieron hacerse y menos aún  pasar a las manos espurias de tal servidor de la corona... un alto funcionario abandona olímpicamente el cumplimiento de sus obligaciones por desidia o intereses inconfesables... un compañero en la lid parlamentaria se olvida de la palabra dada y traiciona a quienes pactaron con él...

Este es el panorama que ofrece para la ojos limpios de los que tienen por costumbre respetar sus compromisos un pendrive, cuyo contenido ha sido aireado por alguna televisión, que reproduce una conversación privada de don Juan Carlos, el rey emérito, al parecer grabada por el antiguo CESID, centro superior de información de la defensa... la afirmación de Fernández Ordoñez, antiguo gobernador del Banco de España, diciendo que desconocía los correos del inspector del organismo, críticos con Bankia, cuya salida a Bolsa desaconsejaba por completo y el rechazo por el  Congreso de los Diputados del Decreto sobre la estiba de los muelles impuesto por la Comunidad Económica Europea a causa de la abstención de Ciudadanos. 

(Escribo bien: Ciudadanos, el partido que encabeza Albert Ribera, ese muchachito al que le falta un hervor – Herrera dixit – o, por lo menos, dos)

Todo esto causa estupor a los espíritus sencillos y sangrías inesperadas a los maltrechos bolsillos de los contribuyentes.

Antonio Laviña, el histórico locutor de guías comerciales de Radio Sevilla, anunciaba “Mármol cemento, parquét cemento... Fábrica Carlos González, Marqués de Paradas 25”.

La fábrica ya no está. El mármol cemento debe encontrarse hoy en el rostro de estos paisanos.

lunes, 13 de marzo de 2017

TUITS



Bueno, pues como todavía no me he decidido a ser usuario de Twitter resulta que me he perdido las protestas contra el protocolo anticontaminación en Madrid... las genialidades del pesadísimo de Sánchez que la ha liado con sus consejos a  mister Trump... el escrache contra los periodistas a cargo de Podemos... los tuits del día sobre la trascendental discusión en torno a los penes y las vulvas... las palabritas cariñosas de Iglesias al que fuera su número dos...y la respuesta de éste a su antiguo camarada jefe... la cordial bienvenida de don Patxi a doña Susana ... y la que ha formado Tamara Falcó arremetiendo contra el repetido Iglesias a cuenta de la propuesta que ha formulado el de la coleta para que televisión no emita la Misa los domingos.

Bien por Tamara Falcó. Los programadores expertos que tenía la tele nacional se fueron a las privadas, pero no creo que haga falta insistir mucho para que los actuales responsables del Ente público se nieguen a caer en  la insensata y mendaz petición del político podemita.

El director de una sucursal bancaria que estaba en la Avenida, con anterioridad a que le llegara su edad de jubilación tuvo que enfrentarse a las reformas de la informática ante las que se mostraba reacio con un sencillo argumento.

--Yo ya no estoy en edad de aprender, sino de olvidar.


Lo mismo digo. Y añado que, visto el panorama que perfilan las líneas apretadas de los tan traídos y llevados tuits que acabo de resumir más arriba, cuanto antes olvide, mejor.

viernes, 10 de marzo de 2017

EL OVNI DE BERTIN


Estuvo en el programa de Bertin Iker Jiménez que es  ese muchacho que algunas noches y en la misma cadena, Tele Cinco, habla de otros mundos y circunstancias exotéricas de éste a buen seguro con propósito divulgador aunque yo creo que esconde el avieso deseo de quitarnos el sueño.
Asustó al presentador y me inquietó no poco porque enseñó unas notas que él había tomado siendo niño del avistamiento de un Ovni en el cielo de Aznalcollar y me removió los recuerdos porque yo lo vi también.
Fue en el verano de 1974. Acababa de inaugurar mi estancia vacacional en la casita aljarafeña que andando el tiempo convertí en mi maison secondaire cuando Germán Sorzano que había hecho lo mismo en el chalet que acababan de construirle dos parcelas más arriba, me llamó a gritos una noche invitándome a asomarme a la terraza.
-        Mira al cielo y dime si estás viendo lo mismo que yo.
Debí tartamudear cuando recuperé el habla. Y mi respuesta fue afirmativa. Encima de la urbanización permanecía colgado como un globo metálico que no hacía ruido pero despedía plateados destellos. Ascendió de pronto y se desplazó a un lado. Luego bajó. Volvió a subir y emprendió un viaje que lo borró de nuestra vista.
Los periódicos publicaron después que había asustado a un automovilista que rodaba entre Aznalcollar y el Castillo de las Guardas. No fue por tanto una alucinación mía ni de mi vecino. Recientemente leí que este avistamiento fue conocido por el Ministerio de Defensa que acababa de desclasificarlo.
Yo trabajaba entonces en Radio Nacional y le hice relación minuciosa del suceso a mi compañero Alfonso Contreras que, tras oírla con fruición, la incluyó en su programa “No estamos solos”, precursor de la serie de Iker Jiménez y hasta de las de Jiménez del Oso que también se dedicó a estas cuestiones inquietantes.



martes, 7 de marzo de 2017

PALABRAS TRIANERAS CONTRA LENGUARACES PELIGROSOS


Los de Unidos Podemos quieren que televisión no de la Misa los domingos. Me han mandado un mensaje a mi móvil pidiendo mi firma para una carta al jefe de programas solicitando que no atienda esa petición.  La he añadido. Por supuesto. Y lo digo aquí por si alguien se anima y la manda también

Esa solicitud como otras de los podemitas no me extraña lo más mínimo. Me recuerdan siempre a Don Camilo, el personaje de Giovanni Guareschi y a Peppone con ideas  parecidas. Pero no hay que tomárselas a broma. Están llamadas a crear un ambiente de leche corrompida que parecía impensable antes de que esa lumbrera bilingüe que se apellida Zapatero entrase en la historia de nuestra época y, para más inri, fuese el precursor de Pedro Sánchez.

Como siempre los caricaturistas interpretan con dos monos un futuro inquietante: El tal Sánchez corriendo para echarse en los brazos abiertos del de la coleta.

Esperemos que nuestra Susana consiga impedirlo. Cosas más grandes hicieron los de la calle Castilla que fueron capaces hasta de ser los primeros en cruzar el puente de barcas para que su nazareno de la cruz de carey llegase a la Catedral.


Y con toda esa historia de grandeza a sus espaldas, va un cateto de Despeñaperros arriba, de esos que te saludan dándote los “buenor” días y se mete con su forma de hablar. Los hay incultos.

viernes, 3 de marzo de 2017

BALAS


Están silbando las balas a mí alrededor. Ayer trajeron a la parroquia de San Vicente donde se celebró un funeral, las cenizas de mi amigo de la infancia Manolo Ortiz. El otro día Paco Calle, un publicitario muy afecto al ABC, recordaba a nuestro común compañero en no pocas tareas informativas Paco Gallardo, fallecido también. Hoy se celebra en la Capilla del Museo la Misa Córpore Insepulto de mi inseparable Manolo Toro...

¡Cuerpo a tierra! Los proyectiles rasgan el aire en torno a mi cabeza. Necesito recordar la frase jerezana: el que viene de un entierro y no se toma una copa de vino, el suyo viene de camino. Y, más que eso, la presencia de un muchachillo, becario en la tele donde yo trabajaba, que me confesó un día que le acotaba en el periódico a su abuelo las mortuorias de los que habían llegado a las noventa primaveras. Para subirle el ánimo.

Pulvis eris et in pulvis reverteris, decía el sacerdote antiguamente cuando nos imponía la ceniza en la frente, el primer miércoles de Cuaresma. Polvo eres y en polvo te convertirás. Y, “al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión gloriosa en el cielo”, se lee hoy en las Misas de difuntos.

Mis tres entrañables amigos eran creyentes. Y ejemplares. De Ortiz ya hablé en un blog pasado. A Paco Gallardo lo tendré siempre presente como eficacísimo hombre de marketing, capaz de convencerme en sus aventuras profesionales hasta para colaborar con él en la fundación de la Commanderie del Guadalquivir que ofreció al viejo francés Monsieur Ricard para promoción en Andalucia de su anisete.

De Manolo Toro tengo recuerdos como para escribir y no parar. Abogado en ejercicio, lo recuerdo recién terminada la carrera cantando con voz privilegiada la Sabatina a la Virgen en la capilla de la Congregación de los Luises. Fue  locutor de “Saeta” y Pregonero en un Pregón Innovador que yo transmití para Radio Nacional.


Creo que mi hijo viene a recogerme. Me voy a la Capilla del Museo.

domingo, 26 de febrero de 2017

TREINTA Y SIETE AÑOS ATRÁS ...


Treinta y siete que es más de un cuarto de siglo. En el curso  (un rápido ayer alucinante) de esos veloces días, han pasado tantas cosas que lo trascendente se diluye en la bruma de los recuerdos y hay que hacer acopio de reflexión y buscar la ayuda de los datos escritos para recomponer la escena.

Treinta y siete años atrás los andaluces sacamos con esfuerzo y lucha codo a codo la pertenencia al club de los privilegiados por la Autonomía desde el artículo 151 de la Constitución.

En Madrid nos querían imponer el de segunda clase. El 143.

Salió la gente a la calle en demanda de lo que entendía que  eran sus derechos inalienables y, mientras se manifestaba multitudinariamente, la voz andaluzamente teatral de Lauren Postigo aconsejaba desde el aire de los helicópteros “andaluz, este no es tu referéndum”.

Pero sí lo fue y se ganó ese día como había pedido otra voz, la del excelente actor de cine y doblaje Idilio Cardoso con las sinceras inflexiones del auténtico habla de la tierra que parecían resumir desde los esfuerzos de la Junta Preautonómica hasta los testimonios de la huelga de hambre de su presidente Rafael Escuredo y la dimisión de Manuel Clavero de su puesto como Ministro de las Regiones.

Recordé todo esto en el programa Los Reporteros en el que Canal Sur nos invitó a unos cuantos periodistas de aquel tiempo. Nos guste o no, hemos de reconocer que somos los históricos e integramos el grupo cada vez más reducido de los profesionales de la información que intervinimos entonces. Los de ahora, los nuevos, que en los medios que he cultivado, la radio y la televisión, se esmeran en hacer su trabajo cada vez mejor, y todos, afortunadamente para ellos, están aún lejos de la cincuentena, han de acudir a los libros y las hemerotecas para saber cómo fue aquello.


Nosotros lo vivimos en directo y, aunque sea entre pastillas, bastones y radiografías, lo podemos contar. Laus Deo.

martes, 21 de febrero de 2017

EL PALERMASSO, CIEN MIL SEGUIDORES

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Ignoro si lo escribo bien. Las nuevas tecnologías aplicadas a la comunicación han llegado vestidas con un ropaje que todavía no he llegado a dominar. Ya me dijeron que no debía decir “publicado” sino “colgado” cuando escribo algo y lo meto en mi blog. Que no es un periódico sino una “bitácora”. Y ahora para designar a los que han entrado en youtube a ver esta serie de parodias no se me ocurre mejor sustantivo que el que he subido al titular.

Quiero decir que esa cifra astronómica es la que computa el sistema que mide la repercusión de un producto en esa red de comunicación.

El Palermasso es una idea de mi hijo el actor. Antonio redacta el guion, diseña la escaleta de rodaje, actúa como productor, interpreta el papel principal de la serie y, además, la dirige.

El otro día bajó de Madrid donde acaba de ultimar su intervención en la nueva serie de la Uno de TVE y produjo la primera tacada de capítulos del segundo año de esta aportación innovadora en el humor cofrade que, desde el curso pasado, está siendo muy 
favorablemente acogida.

Cuando los componentes de las primeras promociones de publicitarios empezaron a analizar la rentabilidad de los anuncios dividiendo su coste entre las tiradas de los periódicos o las audiencias de la radio se tropezaron con el problema de las medidas. El número de ejemplares que salían de las rotativas aportó el primer dato. Pero no fue tan fácil calcular los oyentes de una emisora.

Aparecieron los estudios de audiencia. Y entraron en liza los primeros conceptos definidos con palabras extrañas: audímetro... share... Siempre, sin embargo, quedó en el aire la respuesta a la evaluación cualificada. Es difícil saber si los periódicos que se tiran se venden y si cada comprador lee lo escrito. Mucho más complicado si se desea conocer a ciencia cierta el número de receptores de un determinado anuncio. Y esto alcanza cotas altas de ignorancia en los análisis de la radio.

Youtube resuelve estas incógnitas con el periscopio de la informática: Los que se bajan (¿se dice así?) el programa son los que quieren verlo y lo ven. Nada más claro ni más sencillo.


Supongo que ya habrá agencias de publicidad ofreciéndolo a sus clientes. Lo ignoro. Tengo que preguntárselo a Antonio.

lunes, 20 de febrero de 2017

MANOLO ORTIZ, MAS PARA SU ESQUELA


Otro amigo más que se me va. Dice el obituario que ha muerto un sevillano de Madrid. Yo puedo escribir que ha muerto un sevillano de la calle Miguel Cid. De mi calle. Del número veinticinco, principal, izquierda y derecha. Hijo del taquígrafo de ABC Manuel Ortiz Sánchez Pozuelo que era además capitán de Oficinas Militares y había sido uno de los dos taquígrafos que tomaron el discurso fundacional de la Falange que pronunció José Antonio Primo de Ribera en el Teatro madrileño de la Comedia.

Su abuelo era el notario don Manuel Sánchez que tenía la notaria en la calle Alfonso XII. Sus amigos íntimos de la infancia los hermanos mellizos Juan y Francisco Carrero Rodríguez. El primero, el famoso analista de las cofradías que tiene hoy una callecita sin salida con su nombre en la calle Baños y Antonio Montesinos, cuyo padre era el encargado de Casa Rubio que vendía a los turistas los mejores abanicos decorados con acuarelas a mano con estampas de los toros y el barrio de Santa Cruz y esos paraguas que anunciaba Rafael Santisteban en Radio Sevilla:

¡Pero si esto es el diluvio...
Pues cómprate un paraguas
en Casa Rubio!

También estaba yo. Y mi hermano Rafael que nos precedió a todos en el último viaje.

La necrológica añade que se licenció en la carrera de Derecho. Puedo completar el añadido que con notas excelentes y que fue en la vieja Universidad de la calle Laraña, cerca del antiguo colegio de Portacoeli que todavía no se habían llevado los padres jesuitas a la Buhaira.

Y, algo más, que jugábamos a la pelota todos los medios días cuando salíamos del cole, sobre el enlosado de fichas de dominó mal dispuestas de la calle con pelotas de trapo y papel viejo... que él me regaló la primera novela del Coyote... y que, andando el tiempo, cuando yo iba a Barcelona en el mes de Septiembre para grabar con Radio Nacional el Festival del Mediterráneo, me recibía en su despacho de gobernador civil y hablábamos de Sevilla.

Podría seguir, pero temo que mi corazón no me lo va a permitir sin meter la pata. Adiós, Manolo. A lo mejor volvemos a vernos cualquier otro día.

miércoles, 15 de febrero de 2017

MASCOTAS Y VIOLENCIA DE GENERO

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Ha hecho muy bien el Congreso al votar en pleno para que las mascotas no se consideren cosas.

Entendiendo por mascotas no las prendas de fieltro utilizadas para cubrir las cabezas sino los animales domésticos convertidos en obedientes ejemplares de compañía.

Hasta ahora eran bienes embargables. O sea que si la suma de descubiertos en el banco alcanzaba la cantidad de euros que la entidad crediticia estimaba superior a la que cubría las posibilidades materiales del deudor, las autoridades judiciales podían cobrarse llevándose manu militari todo lo que le parecía suficiente, encubriendo el abordaje con el maquillado término de “bienes embargables” para que el banquero de turno que harto tiene el pobrecito con eso de la devolución de las cláusulas suelo, pudiera dormir tranquilo.

Entre ellos podían estar el perro, el gato o el canario, cualquiera de esos seres infelices destinados a servir de fieles compañeros en la vivienda y fuera de ella. Ya no. El Congreso ha dicho que nanay y ha aprobado una propuesta en este sentido.

Yo creo que el posible manejo material de estos seres vivos se ha trasladado a las chicas jóvenes. Cada vez nos angustia más el crecimiento de los crímenes de violencia de género que salpican de indignidad las noticias y reportajes de los medios de comunicación. Es una lacra de nuestros días a la que se buscan soluciones y medios que hasta ahora han resultado incapaces para su corrección.

¿Por qué no buscamos la raíz en la cosificación de la mujer por parte del varón?

Llegó un muchacho joven a la peluquería en la que me quitaban las lanas blancas que coronaban de nieve mi cabeza y, en el curso de la breve conversación de circunstancia que entabló con el peluquero después de que éste le diese la hora de la cita, dijo que había pasado el fin de semana en Sierra Nevada.

--¿Solo? – le preguntó.

-- No  -- repuso. Me fui con una chavalita.

Pudo haber dicho que se llevó a  su perrita de compañía que le gusta mucho corretear por la nieve. Pero, no. Se fue con una chavalita.


Hoy, leyendo la información del Congreso, me he puesto a pensar en una nueva votación para que las chavalitas no sean consideradas mascotas. 

jueves, 9 de febrero de 2017

CUANDO LA TELE ERA LA RADIO



Rebuscando papeles antiguos ha llegado a mis manos un libro de fascículos encuadernados que ha atraído mi atención. Conserva los textos de la novela radiofónica “La sangre es roja” que, para la cadena SER, escribieran Guillermo Sautier Casaseca y Luisa Alberca.

En aquellos años, décadas de los cuarenta, los cincuenta y hasta los sesenta del pasado siglo, la radio que no era el pequeño transistor, sino el aparato de válvulas de volumen parecido al de nuestros receptores de televisión, ocupaba en el salón o comedor de cada casa el puesto que andando el tiempo  le fue arrebatado por la caja tonta.

Naturalmente aún no habían llegado ni “Amar es para siempre”, ni “Acacias 38” ni “El secreto de Puente Viejo” ni ninguna de  las series con las que las diferentes televisiones captan hoy la atención y la audiencia de los telespectadores y, en su lugar, se emitían  producciones radiadas similares a ésta llevadas a las ondas hertzianas por las bien timbradas voces de los integrantes del cuadro de actores de la emisora, envueltas siempre en una música atractiva y en adecuados efectos sonoros.

Sautier Casaseca y Luisa Alberca fueron dos novelistas nacidos a la sombra de la radiodifusión. Y, más en concreto, de esa radio. De la SER. Ambos fueron ganadores del concurso “Tu carrera es la radio”.

Sautier era un canario, funcionario civil del Ministerio de Marina y Luisa una mecanógrafa del Ejército del Aire, tía del locutor José Luis Pecker, el segundo ante el micrófono de los programas cara al público de Boby Deglané, que se ejercitaba en la mecanografía escribiendo cuentos hasta que inventó uno, lo mandó a la emisora y ganó el concurso.

Los dos fueron muy populares a través de la difusión diaria de los guiones que firmaban en el medio más importante de aquella época, la cadena radiofónica de la Sociedad Española de Radiodifusión que entonces disponía de once  emisoras propias y veinte asociadas.

La vida cotidiana de los españoles de esos años estuvo  acompañada por esas creaciones que, con una realización radiofónica espectacular, invitaba a soñar y servía como antídoto y liberación de apreturas y sinsabores.

“La sangre es roja” dispuso de un antecedente: “Lo que nunca muere” y ambos seriales fueron adaptados para cine y teatro y dispusieron de unos intérpretes de voces de oro y sensibilidad actoral acrecentada: Matilde Vilariño, Mercedes Conesa, Pedro Pablo Ayuso... En voz, vocalización, e interpretación acústica les daban sopas con onda a esos actores y actrices de hoy que aparecen en las pantallas cinematográficas y televisivas, rodadas con sonido directo, cuyas frases no entiende nadie y demuestran a las claras que jamás pisaron un Conservatorio de Declamación.

martes, 7 de febrero de 2017

LA MEDIA SONRISA DE JUAN TRIBUNA

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Hace tiempo que no lo veía y casi no lo he reconocido ahora que, tras su fallecimiento, se han publicado fotos suyas. Las de un anciano hundido y derrotado por la vida y el transcurrir implacable de los años. 

Juan, Paco García Montes, el periodista y comentarista deportivo era distinto. Trianero de la mejor ley, gran profesional, creativo, imaginativo, pionero y rompedor de moldes. Y además amigo y hombre de fe.

Con todo ello cuando en la distancia evoco su imagen lo veo afectuoso y siempre con una media sonrisa así como de inteligente destello o humilde disculpa. Media sonrisa para lo que escribía, para lo que se le ocurría o para lo que decía en ese proceso exigente de enhebrar  palabras para pintar con ellas las diversas situaciones de una transmisión en directo.

Ágil de locución y de pensamiento, en aquella Radio Sevilla de la Cadena Ser en Andalucía, perenne innovadora desde que en1942 pusiera en antena el primer concurso radiofónico de la mano de Bicicletas Gaytán, Paco, ya como Juan Tribuna, sentó catedra como locutor y comentarista deportivo abriendo cauces de magisterio y desdoblándose como inspirado autor satírico en los guiones en los que comentaban la actualidad deportiva El Tío Pepe y su sobrino a cuyos personajes daban vida Manuel Méndez y Pepe da Rosa.

Se enorgullecía tanto de su familia como de haber contribuido a la creación del Carrusel Deportivo y fue figura indiscutible en la Asociación de la Prensa Deportiva Sevillana.

Tenía noventa años. Pero había muerto antes. Como nos morimos con antelación todos aquellos que un día perdemos el micrófono.

Descansa en paz, Paco, amigo, compañero

lunes, 6 de febrero de 2017

SIMEON, EL PRECURSOR


Hablaba el Cardenal Amigo Vallejo, Arzobispo Emérito de Sevilla, a quien la Hermandad de Nuestra Señora de la Oliva Coronada, patrona de Salteras, ha tenido el acierto de invitar este año a la Función Principal de Instituto de sus cultos de regla, en la homilía de la Misa Solemne y se refirió a esa figura bíblica, de mención reiterada en las lecturas de  las celebraciones religiosas de la pasada Festividad de la Candelaria: El anciano Simeón y su profecía del puñal que traspasaría el corazón de la Virgen.

La presencia de  este abuelo creyente en Dios y conocedor de las Escrituras  la recoge el evangelista Lucas diciendo que a Simeón le había sido revelado por el Espíritu Santo que no llegaría a la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Fue al Templo y cuando entraban con Jesús sus padres para cumplir lo acostumbrado según la ley, tomó al Niño en brazos diciendo a Dios “mis ojos han visto a tu Salvador”. Lo bendijo y dijo a María, su madre “será como un signo de contradicción y a ti misma una espada te traspasará el alma”

La piedad de los antiguos cristianos numeró en siete la suma  de los dolores sufridos por la Virgen María, agudos como la herida de la espada aventurada proféticamente desde ese momento.

Son los siete dolores que aparecían representados en los siete puñales que se clavaban en el corazón de las primitivas imágenes de María: La Profecía de Simeón. La Huida a Egipto. La pérdida de Jesús en el Templo. El encuentro en el Vía Crucis. La Crucifixión. El Descendimiento de la Cruz y el Entierro.

Hoy es un solo puñal el que muestran nuestras Dolorosas en los pasos de palio como símbolo de todos ellos. Simeón, el viejecito, justo y piadoso, de las palabras proféticas, fue el precursor.

De ese conjunto de simbolismos que es un paso de palio – Juan Carrero, el irrepetible analista de las cofradías, diría, con un término que no me gusta del todo: simulacros - el puñal es el primero que aparece rasgando el pecho inmaculado de la Madre del Redentor.

Fray Carlos, el querido Cardenal Amigo, cuya presencia en el templo parroquial saltereño, fue acogida con una prolongada salva de aplausos, se refirió a él y al olivo, signo de la paz.


Hoy, nuestros comentaristas de radio y televisión suelen olvidarse de estas cosas y ofrecen el tiempo a las redes sociales.