sábado, 1 de julio de 2017

PASO A STAND BY


No hay que perder las buenas costumbres y si, cada año, al llegar Julio, este viejo gacetillero guardó los trastos y se fue de vacaciones, en esta ocasión proyecta hacer lo mismo.

Dos temas sugerentes baraja para la despedida, el homenaje al recién desaparecido Maestro Pedro Morales y el triunfo de la candidatura continuista en la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo, la de los niños del Sábado Santo.

Don Pedro parecía que iba a durar toda la vida. Y ojalá que hubiera sido así, si hubiese conservado sus arrestos y esa perenne actitud de servicio a los demás que caracterizó su existencia.

Nunca negó su ayuda a los que empezaban y más de una partitura de algún compositor novel se hizo sonido musical audible merced a su colaboración y su experiencia.

Yo fui detrás de él, como antes había ido detrás de Gámez la Serna, muchas Madrugadas. No como músico de la marcial e irrepetible banda Soria Nueve, sino como celador del primer tramo de la Hermandad del Calvario. Iba el paso de la Macarena. Detrás la banda. Y a continuación yo, pegadito a la cruz arbórea de mi cofradía.

Cuando los músicos iban dirigidos por Gámez, a lo largo de toda la calle Sierpes se repetía “Pasa la Virgen Macarena” una vez y otra, pero omitiendo el suave fragmento final. Supuse que era un deseo del nazareno diputado de banda. Cuando la formación musical cástrense la heredó Morales, se alternaba con la hermosa partitura “Esperanza Macarena” que éste le compuso sintiéndose inspirado en la misma calle.

La Soledad no lleva música, pero ha dejado de ser esa virgencita triste y sola a la que dedicara el final de su pregón Romero Murube.

Se celebraron elecciones y ha ganado la candidatura que encabezaba el teniente de hermano mayor de José Ramón Pineda Llorca, artífice, siguiendo los pasos de su padre, Ramón Pineda Carmona del resurgimiento de la Hermandad.

De nada han servido a la candidatura perdedora los esfuerzos desplegados en una campaña previa a las votaciones más propia de enfrentamientos políticos que religiosos.
El batallón de chiquillos nazarenos que ha convertido este severo cortejo en un desafío para paveros puede seguir disponiendo de los mismos acertados cauces que la Junta renovada creó para su formación.

Con esto, cierro y plego. No puedo eludir la invasión terminológica y me pongo en stand by.



miércoles, 28 de junio de 2017

PARA QUE VEAS


Pues, no. No he abandonado el blog los últimos días por pereza, sino por avatares de un DNI anticuado. He estado en el dique seco o en el taller de reparaciones que también es metáfora adecuada a la marginación forzosa por arrechuchos inesperados. De pronto me quedé sin vista en el ojo derecho. Como Padilla. Pero sin la gloria épica de una cogida en el ruedo.

La cornada me la dio al parecer la consecuencia de una ingesta incorrecta o excesiva de medicamentos para la disminución de la presión arterial y la fluidez de la sangre, necesarios como protectores tras la implantación de stents que me originaron una hemorragia intraocular y ésta a su vez, el desprendimiento de la retina.

No hace mucho, esto era un accidente grave que precisaba una cirugía urgente seguida de un postoperatorio cruel. El paciente debía permanecer acostado boca arriba durante meses. Una consuegra mía estuvo así durante más de noventa jornadas interminables.

Hoy, se resuelve en poco más de una semana y el afectado puede sustituir ese tormento de Tántalo mirándose siempre los cordones de los zapatos y durmiendo boca abajo.

Eso es lo que he tenido que hacer  y hoy me han dado el alta.

Tengo, pues, un deber de agradecimiento a los fenomenales especialistas de oftalmología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe que particularizo en la doctora Purificación Piñas que me operó con su pericia y profesionalidad ejemplares.

Iba a escribir sobre otros temas que parecen de más actualidad como el de los incendios del que, con sonrisa forzada, nadie puede decir que no sea una cuestión candente... y de la necesaria reforestación de lo quemado... y de la exigencia a políticos y autoridades en ejercicio del cumplimiento de sus promesas para que no se recalifique ni un palmo de lo perdido...


De todo eso podría escribir y tal vez lo haga mañana o pasado. Hoy me ha parecido un inexcusable deber de reconocimiento y cortesía resaltar la conducta, la preparación y la eficacia de este servicio de nuestra sanidad pública. Para que veas.

jueves, 15 de junio de 2017

PREMIOS

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Sabido es que en estos días se proclaman los premios del ciclo ferial de la madrileña plaza de toros de las Ventas. A los toros, a los ganaderos, a la mejor faena y la mejor estocada etc. etc.

Faltan algunos.  Recordando lo recogido y mostrado por las cámaras de Canal Plus toros podría haberse completado la relación anterior con los siguientes:

Premio Yo fresquito, concedido al operador de la mencionada cadena televisiva que hizo siempre su trabajo acomodado en el asiento de un truck con las piernas al aire (y sin depilar) lo que parece un desprecio a quienes acuden a la plaza vestidos y sobre todo a los toreros que, además lucen pesadas galas.

Premio Entrada de válvula a quien acudió a presenciar los festejos tarde tras tarde sin faltar una desde el privilegiado lugar de un burladero de callejón que mostraba bien a las claras el letrero de la entidad que financiaba el regalo, la Comunidad autónoma de Madrid. Identificable el hombre, con su bigotito bien cuidado, sus gafas de sol y su sombrero de color crema.

Premio Carrito de los helaos al empleado de la plaza siempre vestido de blanco.

Premio Circo Americano al que aparece en el ruedo provisto de la pizarra que anuncia la salida de un sobrero, embutido en un smoking coloreado como si estuviera bajo una carpa circense.

Premio Notoriedad al torilero con esa partitura de gestos destinados al público, los actuantes y los sufridos telespectadores conducentes a reafirmar su infantil protagonismo.

Premio a... ¿para qué seguir?


En serio: falta uno. Al mejor comentarista. Al más ponderado. Al más sabio. Al mejor compañero de los actuantes. Habría que dárselo a Emilio Muñoz.

martes, 6 de junio de 2017

PAUTA ROCIERA

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La pauta será que, si su automóvil se queda atrancado en las arenas, bajo la caricia ardiente de un sol abrasador, surgirá a su alrededor una legión de voluntarios que le invitarán a descender, le conducirán a un reducto de sombra acogedora, le invitarán a cerveza fresquita y sacarán a su vehículo de la trampa esponjosa poniéndole nuevamente en situación de circular.

Usted sabrá entonces que está en el Rocío. Un milagro de generosa convivencia que se repite anualmente y que congrega una multitud cada vez más difícil de calcular.

Nadie sabe lo que es esta romería si no ha estado en ella alguna vez. Ya es historia, un año más. Han vuelto a llorar los pinos del Coto despidiendo a las carretas y el tiempo no se ha detenido atendiendo la súplica del padre Quevedo.

Los almonteños han protagonizado otra vez el rapto de su altar de la mocita más bella del universo y su organización, la Hermandad Matriz, ha dado nuevamente pruebas de eficacia en la dirección de tan magno acontecimiento.

Es tal vez la hora de la reflexión y a mí que no me duelen prendas escribir lo que antecede en cuanto tiene de lisonja, tampoco me va a temblar el pulso para decir que viendo en la magnífica transmisión que hizo Canal Sur de la Misa de Pentecostés a tantos peregrinos encabezados por las autoridades civiles y militares invitadas tostarse ante el sol inclemente durante las dos horas y media largas que duró la ceremonia, supone que esta celebración litúrgica será situada en el futuro en otro lugar en sombras y, por supuesto, reducida a una duración razonable.

Ítem más: con el presidente de la Matriz vestido elegantemente de flamenco, o sea y para entendernos, de corto, como solía presentarse aquel almonteño inolvidable cuando ocupaba el puesto que fue Ángel Díaz de la Serna.

Detallitos para que todo resulte irreprochable porque, como escribiera Gabriel Hurtado para los Amigos de Gines,


“Al que no crea en el Cielo – yo le digo convencío – que cualquier cosa es posible – con la Virgen del Rocío”

jueves, 1 de junio de 2017

ROCIO, VEINTE AÑOS DE LA PRIMERA ENTRADA EN TV


A las dos y treinta y cinco fueron los almonteños por la Virgen aquel 1997 en que, el lunes 19 de mayo,  se transmitió a través de un conjunto de televisiones locales y por vez primera su entrada en el Santuario.
Tempranísimo. Y, por el contrario, la entrada fue muy tarde. Casi a las cuatro. Exactamente a las quince cuarenta y seis.
Miguel Ángel de la Cueva, el inquieto e intrépido profesional de la comunicación audiovisual, fallecido en plena juventud, como consecuencia de un desafortunado accidente deportivo, que dirigía entonces Giralda televisión, estaba desesperado. Se habían agotado ya los plazos convenidos para el  arriendo del satélite, a través del que se llevaba a cabo la transmisión y, mientras la Virgen recorría las calles de la aldea, demorando su avance en un ambiente de emoción y fervor, el tiempo transcurría de prisa y el contrato con la compañía telefónica para seguir utilizando el enlace se iba aplazando de media hora en media hora, sin conocer previsiblemente su término, incrementando el importe de la factura cada vez más preocupante.
Al final, la Blanca Paloma traspuso la puerta de su Catedral Marismeña  y, una vez que fue  depositada a las plantas de su  altar, desnudo de ornamentos, permitió que iniciásemos una larga despedida porque, con Giralda, emitieron en directo el programa quince emisoras de televisión local, agrupadas en la Cadena Local Media que se hicieron eco del anual acontecimiento rociero.
En numerosas ocasiones he sido comentarista en directo y en diferido para la televisión nacional, la territorial y la local del paso de las hermandades rocieras por Villamanrique… del camino por la Raya…de la presentación ante la Junta de Gobierno de la Matriz el sábado por la mañana… del salto de la reja…de la salida de la Virgen…
Lo he hecho también para Radio Nacional y para Radio Voz…
Hay de todo ello dos trabajos míos que me dejaron profunda huella: La descripción como único periodista para la Uno de TVE de la visita de su Santidad el Papa Juan Pablo Segundo el 14 de junio de 1993 y esta primera entrada en su Santuario de la Reina de las Marismas. Encabezaba su Junta de Gobierno entonces Pedro Rodríguez Villa, secretario durante los ocho años anteriores en la Junta que presidía Angel Díaz de la Serna  y Juan Ignacio Reales, su actual presidente, ocupaba el puesto de fiscal.
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domingo, 28 de mayo de 2017

MADRUGADA, CULPABLES EQUIVOCADOS..


Me parecen muy meritorios los trabajos periodísticos que se están haciendo tras los sucesos de la última Madrugada. Y me devuelven a aquella del año dos mil en la que yo iba todavía de maniguetero en el paso de la Virgen de la Presentación de mi Hermandad del Calvario y viví la insólita e inesperada sorpresa aterradora de la noche alucinante.

Lo ocurrido dio para que corrieran auténticos ríos de tinta y perdóneseme la manida metáfora, desvaída en esta ciudad en que tantos cultivadores de la pluma convertida en ordenador las muestran recién paridas como fruto de su creatividad.

Apenas me desvestí la túnica, me dediqué a recoger lo más destacado de lo que se publicó en la prensa, la radio y la televisión de aquellos días, a lo que añadí los informes de las hermandades afectadas, algunos testimonios relevantes y los dictámenes oficiales.

Con todo publiqué “Madrugada de pánico” un libro que se agotó entonces y que fue seguido de tantas y tan destacables nuevas aportaciones que me llegaron sin petición previa que hube de incluir un capítulo adicional en mi siguiente obra.

No hubo más. Las autoridades judiciales dieron carpetazo al asunto por falta de presuntos acusados sobre los que hacer caer el peso de la ley.

Y así hemos seguido hasta hoy. Sabemos qué paso. Pero no conocemos los culpables.
Se aventuran soluciones aplicables en el futuro pero se equivocan los objetivos. La culpa no es de los protagonistas sino del público espectador.

Aunque repugne al análisis religioso del fenómeno cofrade, hay que considerar que las procesiones penitenciales constituyen un espectáculo que las hermandades regalan a la ciudad. Y de esta sucesión de representaciones escénicas el cartel que suscita una mayor afluencia pública es el de la Madrugada. Supongamos que los seis actos que la conforman se interpretan en el mismo escenario y que los espectadores que abarrotan el patio de butacas, a los  que se han regalado las entradas, no se saben comportar:.. Gritan, rompen los asientos, molestan al resto de los asistentes... ¿Qué es lo que hace el empresario?... ¿Identificarlos, denunciarlos y expulsarlos del local?... No. Pedir a los actores que modifiquen la representación.

Esto no se comprende. Esto es demencial. Pues el que quiera entender que entienda.

 



domingo, 21 de mayo de 2017

SESENTA AÑOS DEL PREGON DEL ROCIO DE RODRIGUEZ BUZON


Se cumplieron el pasado 19 de mayo. Corría 1957 y el acto tuvo lugar en el desaparecido teatro San Fernando de donde saliera en hombros de los cofrades sevillanos el ilustre poeta un año antes tras haber pronunciado el Pregón de la Semana Santa.

Si en aquella ocasión histórica su presentador fuera el Teniente de Alcalde Juan del Cid Calonge,en esta le cupo el honor al abogado José María Domenech Romero, hermano mayor de la Hermandad del Rocío de Sevilla, organizadora del acto, que, por ser su primer pregonero, lo nombró hermano de honor, imponiéndole después de sus palabras introductorias la medalla de la corporación.

Y si Juan del Cid Calonge había ponderado la dedicación de la poesía del orador a la Santísima Virgen en las diversas manifestaciones que representan las imágenes cofrades, Domenech se detuvo en su devoción rociera puesta de manifiesto con anterioridad.

En efecto, si repasamos la huella literaria impresa de Rodriguez Buzón, tras su poemario “Siembra en el alba”, publicado en 1948 y “Surcos” que le siguió en 1954, hallamos “Senda rociera”, apuntes de una romería editado en 1952, cuatro años antes de su famoso Pregón.

La Reina de la Marisma
está siempre acompañada
con un Niño entre los brazos
que es el Sol de la mañana
que es Lucero de la tarde
que es atardecer y es alba.
Y es Dios hecho Pastorcito
porque así quiere ayudarla,
conservando uno por uno
el rebaño de las almas.

Toda la maestría y el sentimiento lírico de Buzón se mantienen en versos como este fragmento, recogido de sus páginas finales, en donde además asoman claras referencias de su formación como cristiano.

“Esa es la voluntad de mi Padre que está en el Cielo, que no se pierda nada de lo que se me ha dado” (Evangelio de San Juan, capítulo sexto, versículo treinta y nueve)

A partir de aquellos momentos, que hoy se ven lejanos, gran parte de las hermandades rocieras cuyo número ha aumentado exponencialmente, quieren llenar las jornadas de vísperas romeras con un pregón. Y, como los literatos no abundan y los poetas menos, y aquí no valen ni los tweets ni los facebooks, se produce una catarata de copia y pega, sin respeto a los derechos de autor, que asombra.

(Si usted pronunció un pregón rociero alguna vez y lo escucha años después, reproducido en todo o en parte, en la voz de otro pregonero que no es usted, sin citar la procedencia, no sé de por aludido.

Lo peor es que tendrá que simular que le ha gustado mucho y aplaudir con entusiasmo.)

viernes, 19 de mayo de 2017

JUGARSE LA VIDA, ESO TAN VULGAR


Lo mejor que le puede pasar a la plaza de toros de Madrid, tan encomiada como la primera del mundo, es que a Movistar Plus, que con tanta pericia y desborde de medios transmite en directo las corridas, se le escacharren los micrófonos de ambiente y suma en un piadoso silencio, solo interrumpido por las palabras de los comentaristas, el agrio sonido de los espectáculos venteños.

Los espectadores de la Maestranza vamos a los toros a pasarlo bien, a ver triunfar a los toreros, a disfrutar del buen toreo. Los de Madrid acuden cabreados, con insultante al par que ignorante exigencia, dispuestos a pedir el oro y el moro, y hasta la vida de los arriesgados que se atreven a ponerse delante de esos elefantes con cuernos y afiladísimas astas que salen de sus chiqueros.

Si yo fuera torero, me iban a ver en Madrid mañana por la mañana. ¡Venga ya!

Es de comprender las ilusiones de esas criaturitas que se juegan la vida para nada. Y como fruto de la aplicación rigurosa de unas normas reglamentarias absurdas que los sabios de los tendidos exigen que se cumplan sin importarles ni un ápice que vaya en ello el riesgo cierto de cornada al lidiador.

Ayer, un toro burriciego que debió ser devuelto a los corrales, se llevó por delante a un banderillero. Solo porque el presidente no cambió de tercio hasta que el animal tuviera los cuatro palos en el morrillo como consta en el reglamento y por cagueta precaución a la reacción de algunos tendidos. Algunos...  los que se reputan a sí mismos como doctos en la materia taurina. Los demás gritan y se apasionan, seguidores aborregados de estos.

Antier, otro usía, investido de la deleznable autoridad del palco presidencial, le negó al Fandi permiso para regalar un par de banderillas y luego no le concedió la oreja que el espada granadino se había ganado a pulso exponiendo su vida reiteradamente ante la res.

Lo malo es que a algún escribidor de toros le ha parecido bien porque no podía premiarse su toreo vulgar.


¿Jugarse la vida es vulgar?

domingo, 14 de mayo de 2017

VISPERAS DEL ROCIO


No hay nada como esperar un nuevo Rocío desde cualquier pueblo andaluz. La víspera sonora le llegará en lo auditivo con el estallido de un cohete que llenará su salita de estar de explosivos ecos. Y, como el equipo de su preferencia no juega ese día, usted se echa a pensar a qué se debe.

Le contestará una inesperada retención de tráfico en su carretera habitual y cuando haya descartado la posibilidad de un control de alcoholemia, aparecerá, por encima del horizonte automovilístico que le precede, la silueta inconfundible del esqueleto de una carreta con el impasible boyero que entrena a sus bueyes para que hagan el camino sin sorpresas.

Cuando al final consigue adelantar al carruaje y deja atrás la yunta le parece que el carro del que tiran los bóvidos va cargado con los mismos sacos de arena que en cuaresma sirvieron para los ensayos costaleros de los pasos.

El Rocío está cerca, se dirá. Bien que lo sabe la vecina que se alinea a su lado ante el mostrador del bazar. Usted ha ido a comprar unos tornillos para su bricolaje acostumbrado. Debería hallarse en una ferretería. Y de hecho es así, pero le pusieron bazar desde que llegaron los chinos.

Ay, la China. Mi nieta Lucía acaba de pasar con éxito el primer examen del idioma que ha elegido como lengua del futuro y el presidente del Gobierno se ha ido allí a publicitar los éxitos de la economía española.

Lo dice la radio, que suena de fondo, después de meternos miedo a lo desconocido con ese ciberataque sin precedentes que acabamos de sufrir, pero la vecina no presta atención. Habla con una comadre de su barrio y presume de que el pasado sábado se planchó ella solita treinta trajes de gitana. Los mismos que ya tiene perfectamente colgados de sus perchas en el interior de la cabriola que su marido le aparcó en la calle a primeros de mes.

El Rocío por encima de todo. Hay quien se pasa el año entero soñando con el sudor y el esfuerzo del tránsito por la Raya.


Ya queda menos. En Villamanrique espejea de puro limpio el porche de la Iglesia y Córdoba volverá a ser la primera en echarse a caminar.

lunes, 8 de mayo de 2017

BARRERA DE SILLON

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Movistar plus toros ha permitido a los aficionados taurinos, esclavos de la torpeza o incapacidad de los años, disfrutar de las corridas del abono ferial en la Maestranza sin moverse del sillón.

Un regalo visual y auditivo. La cadena de televisión de pago se ha convertido en el más importante operador de este servicio, heredero de Canal Plus, valiéndose de la exclusiva de uso de los satélites Astra e Hispasat.

El abono cuesta poco. Por 25 Euros al mes se tiene derecho a presenciar las corridas de esta feria y de los otros ciclos taurinos importantes de España, entre ellos los Sanfermines y los festejos de las Ventas. Además de diferentes canales que pueden sintonizarse libremente.

A ojo de buen cubero todo esto cuesta un dineral. ¿Cómo se financia?... Habrá que preguntárselo a Hugo Costa, un ejecutivo vallisoletano de treinta y algunos años, con estudios de periodismo (ignoro si terminó la carrera) que han puesto al frente de la cosa después de haber creado el Canal Golf, especialidad deportiva que cultiva con maestría.

Sin embargo su gestión en torno a la captación de recursos por otros caminos que no sean la suscripción de abonados, en este caso no parece positiva. 

Durante todas las corridas sevillanas, los tiempos de publicidad se han cubierto solo con el spot de venta de entradas de la plaza de Madrid que puede haber sido una aportación incluida en el precio a pagar para la exclusiva de transmisión del abono venteño.

Costa ha iniciado su actividad directiva modificando el equipo de comentaristas, con la renovación de antiguos profesionales: Molés ha sido sustituido por Chapu Apaolaza y Fernando Fernández Román, jubilado de TVE y paisano de Hugo, interviene en los espacios complementarios. Además de la contratación de otros nuevos colaboradores.

Supongo que retribuirá sus servicios. Y no sé si tendrá que abonar también derechos de imagen a los protagonistas de estos espectáculos, los toreros. En mis tiempos, había que pagar hasta a los picadores y banderilleros cuyos devengos gestionaba su Unión Sindical que presidía Guillermo Gutiérrez, el Ecijano, el siempre eficaz torero de plata de la cuadrilla de Espartaco.

Todo esto me origina muchas preguntas. A lo mejor consigo las respuestas cualquier día.


viernes, 5 de mayo de 2017

PALMAS Y PITOS


Desde el último texto colgado en este blog al de ahora se han mejorado las cosas. Ese programa titulado “Último tercio” ha corregido su puesta en  escena televisiva. Están en una de las terrazas de la plaza de toros, pero han eliminado algunos componentes del deficiente decorado y los participantes han adecuado sus atuendos. 

Era de esperar. Y adivino la intervención correctora del maestrante encargado de la plaza. Lástima que no reconduzca también la esencia de esta serie de emisiones. Es insultante que habiendo por estos pagos tantos y tan buenos críticos, toreros retirados y divulgadores taurinos hagan venir de fuera  a una serie de señores para impartir doctrina.

Estoy deseando que empiece el abono madrileño para leer todos los días en El País las crónicas de mi amigo Antonio Lorca, que es de aquí, entiende tela de toros y escribe divinamente. Me saben a reivindicación de la sevillanía taurina ofendida.

Naturalmente cuando veo “Último tercio”,  penitencia que me impongo de vez en cuando, echo de menos los análisis de las emisoras locales, privadas por carencia de imágenes, de la deseable competencia en un plano de igualdad.

Cuando termine la Feria deberían ponerse sobre el tapete no pocas cuestiones agudizadas este año. Una de ellas podía ser la que acabo de esbozar. Otra, el análisis de las decisiones presidenciales. Una tercera, las intervenciones de la banda de música. Y hay más: la petición de trofeos por parte del público... la llegada de este a la plaza a destiempo...

Todo ello, entre nosotros. Sin que aparezcan ni sabios caducos, ni analistas pedantes de estilo sobrecogedor.

“Los 48” era una taberna bar que, en la plaza de la Gavidia,  regentaba un sanluqueño que ideó como promoción de su establecimiento un premio al mejor presidente de las corridas de toros por votación de sus parroquianos. El primero lo ganó con amplia mayoría Delmiro Salazar Aribayos. El maestro Solano que era amigo del tabernero le puso música a un pasodoble alusivo.

Algo así podría hacerse. Si al público se le pide que vaya a la plaza y dé de cara en la taquilla, hay que respetar sus opiniones y criterios y nadie debe atribuirse el derecho de tomar decisiones en su nombre.


Sin cabreo pero con algo más que ejercitando el simple derecho al pataleo.

domingo, 30 de abril de 2017

LA FIESTA BRAVA

En lo que llevamos visto del serial taurino de  este año en la Maestranza se han producido dos hechos que son, a mi parecer, muy significativos.

(No sé lo que opinarían al respecto los sesudos comentaristas que se ha traído Movistar Plus para que analicen la corrida  después de su celebración en un set montado en la plaza con sillones de plástico y ellos con atuendo informal, pero me importa muy poco)

Los hechos son que, como es sabido, donde está el toro está el toreo y que, por consecuencia, si no hay toro, el toreo no existe. En la corrida de Victorino hubo toros. De verdad. De los del doble encaste Saltillo, Santacoloma que proceden de los Albaserrada que siguen criándose en Gerena y no los quieren las figuras.

Y hubo toreros. Auténticos. Con valor, entrega y arte. Un poderoso y dominador Ferrera, un magnífico y valentísimo Manolo Escribano y un triste  Paco Ureña pero de toreo exquisito y purísimo.Y la plaza se  llenó y el espectáculo que duró tres horas retuvo en sus asientos hasta a los que estaban citados para el “pescaíto” en sus casetas y habrían de llegar tarde.

El día anterior, López Simón se sorprendió cuando el respetable que había acogido complaciente el inicio de su faena al último toro le pitó en el momento en que, tras los primeros pases, el animalito demostró que no podía con el rabo y el espada se dedicó a gratuitas muestras de valor ante su mermado antagonista.

Los enemigos de la fiesta no son los antitaurinos, aunque lo sean, sino los que tratan de  convertirla desde dentro en un espectáculo descafeinado desprovisto de interés.

Hay otros que son enemigos también aunque no lleguen a advertirlo. Entre ellos los que para que impartan doctrina a los sevillanos que no sabemos nada de esto, se traen de fuera a unos señores vestidos de trapillo de andar por casa y montan un set televisivo con cuatro telones de foro y unas sillas de camping playa en la misma plaza en la que sus propietarios, los maestrantes, cuidan hasta el último detalle desde los alguacilillos hasta el torilero de corbata, chaqueta y gorra de plato.

Y, para terminar: No se cómo se atreven a comentar una corrida después de haberlo hecho en directo el maestro Emilio Muñoz pleno de ponderación, experiencia y sabiduría.
Los hay temerarios.


sábado, 22 de abril de 2017

LA EXPO ENTRE RECUERDOS


Menuda faena nos hicieron los compañeros de Madrid a los de la televisión de Andalucía, del Centro Territorial, sobre los que había recaído la responsabilidad de la retransmisión para toda España del Santo Entierro Grande organizado para el Sábado Santo de aquel año.

Lo he contado otras veces. Sin autorización ni aviso previo se llevaron para un ensayo de la inauguración de la Expo que presidirían al día siguiente sus majestades los Reyes nada menos que la cabeza caliente que habíamos instalado delante de la portada del antiguo colegio de San Miguel, frente a la puerta catedralicia del mismo nombre, con la que pretendíamos recoger los cortejos penitenciales y los pasos avanzando por la avenida y siguiéndolos hasta su ingreso en el templo.

Ha pasado un cuarto de siglo. Todavía no se subía al satélite ni existían los teléfonos móviles. Hoy el desafuero sería un problema menor. Entonces constituía un auténtico atentado a la deseable calidad del programa religioso cuyo soporte técnico quedaba seriamente menoscabado.

Constituía, además, una demostración que añadir al tradicional menosprecio que los profesionales centralistas, ensoberbecidos desde sus pináculos del cometido que les tocaba desarrollar, manifestaron tradicionalmente a sus colegas de provincias.

Salimos del brete como pudimos. Hoy, todo esto es historia. En mi agenda de recuerdos se archivan entre los malos. Pero los buenos ocupan mayor espacio. La Expo nos legó una urbe mejor. No me atrevo a comparar su herencia con la que obtuvimos de la anterior muestra iberoamericana, pero es indudable que ambas contribuyeron decisivamente a la conformación de la ciudad actual.

En el 92 recuperamos el río... lo cubrimos con puentes nuevos... convertimos el paisaje lunar de la antigua calle Torneo en una avenida espaciosa... pasamos de invertir una noche  en ir a Madrid en el Exprés a llegar a la capital en el velocísimo AVE...

Enriquecimos el mobiliario urbano... abrimos una zona comercial dotada de la más avanzada infraestructura... y, sobre todo, aprendimos a no impacientarnos ante una ventanilla y a ponernos en cola.


Si yo escribía días pasados de la perdida “cultura de la bulla”, hoy termino ensalzando la encontrada “cultura de la cola”. Y esto se lo debemos a la Expo del 92.

jueves, 20 de abril de 2017

MADRUGADA, FUTURO INQUIETANTE


¿Usted que se creía?... ¿Qué esta vez se había detenido a los autores de esa agresión letal a la fiesta religiosa más querida de los sevillanos?...Pues, no. Solo a ocho y, de ellos, a cinco hubo que ponerlos inmediatamente en libertad.

¿Suponía usted que los tres a los que envió provisionalmente a prisión la juez de guardia provenían de tres puntos distintos donde se originaron los disturbios?... Pues tampoco es así. Eran tres compinches amiguetes, alguno con viejas relaciones con la justicia cuyo abogado argumenta que no tenían nada que ver con el lío, aunque la Policía Local que los detuvo opina lo contrario Y no habían sido capturados en una trilogía de puntos de activación de las oleadas multitudinarias sino en uno solo.

Total, casi como la otra vez. Rien de rien. Nada de nada.

Empieza a crecer la desoladora sospecha de que el compromiso del Delegado del Gobierno con el Consejo y las reuniones del Alcalde con los hermanos mayores no pasarán la frontera de las buenas intenciones.

Y, mientras tanto, se desvelan quiméricas ideas y proyectos imposibles.

La Madrugada tiene fronteras insalvables y delicadas líneas rojas y puede resultar arriesgado  meter las manos en su estructura. No es tan antigua como algunos creen ya que las corporaciones que se entienden más veteranas en ella, el Silencio, el Gran Poder y la Macarena todavía en la nómina de 1806 tenían fijadas sus salidas procesionales al alba.

De forma definitiva, su orden actual se configuró en la Semana Santa de 1900.

Como mal menor, podría volverse a las salidas de los templos con las claras del día. Pero antes habría que recuperar la sevillana “cultura de la bulla” y el respeto de la ciudadanía a lo religioso, aunque solo sea por estricto ejercicio de la libertad democrática

Sería triste que las hermandades, sobre todo las de negro, se vieran obligadas a solicitar a sus nazarenos vestir  la túnica en dependencias de la cofradía para evitar  burlas e impedimentos de niñatos callejeros en los itinerarios de ida y regreso desde la iglesia a los domicilios.

Desde muchos barrios periféricos y pueblos cercanos acceden ya esa noche al corazón de la ciudad  grupos de adolescentes alborotadores con bolsas de botellonas que se acercan a los penitentes como en la Noche de Fin de Año saludarían a Papa Noel.

Pero también sobran nazarenos. Y convendría limitar su número sin llegar a la prohibición introduciendo el doble cortejo, del templo a la Catedral y de la Catedral al templo...

Y, por supuesto, abrir ostensibles vías de evacuación para el público, claramente señalizadas, en previsión de emergencias.


Mucho trabajo por delante. El Consejo, el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno necesitan que, de inmediato, les demos nuestro voto de confianza.

martes, 18 de abril de 2017

OTRA MADRUGADA DE PANICO


Jamás me convertiré en un estratega de café. Me causan una explicable ternura contemplar, en el repaso de las páginas periodísticas del siglo diecinueve, las arriesgadas decisiones de aquellos sesudos contertulios dispuestos a resolver con templados movimientos de tacitas o azucarillos, los avances estratégicos en los campos de batalla de cualquiera de las contiendas de aquella centuria.

Pero no he tenido más remedio que rememorar aquellas inocentes digresiones tertulianas atendiendo varias reuniones televisivas que en estos días han tomado los incidentes sevillanos de la última Madrugada como temática de sus encuentros.

El antecedente más directo de esta agresión se halla en los sucesos de la Semana Santa sevillana del 2000 y a ello dediqué un libro “Madrugada de Pánico”, agotado en su día, del que se ha vuelto a hablar ahora.

Nadie de los que han participado en las tertulias a que me refiero creo que se lo haya leído. ¡Cuántos desatinos he llegado a oír! ¡Cuántas propuestas aventuradas! ¡Cuánta ignorancia facturada a buen precio!

La Madrugada mágica de la conmemoración religiosa más importante de la ciudad pudo establecerse, mantenerse y crecer asentada en las formas peculiares de convivir en comunidad del pueblo sevillano. Sin la llamada “cultura de la bulla”, herida de muerte aquel infausto año de los tres ceros esto no hubiera sido posible jamás.

Lo malo fue que las autoridades gubernativas y policiales de entonces se basaron en ella para dejarla sin protección y cuando las judiciales, jueces y fiscales, buscaron a los detenidos por la comisión directa de los desafueros, se encontraron que solo había uno y éste, atrapado por la Policía Local, ofrecía tan débiles sospechas de culpabilidad que pronto quedó en libertad.


Ahora es distinto. Se detuvieron a ocho iniciales inculpados y tres han sido enviados a  prisión provisional por el juez. Hay que seguir confiando en los profesionales. Lo demás puede no dejar de ser más que un vademécum de buenas intenciones. Pura estrategia de café.

sábado, 15 de abril de 2017

REPELUCO ENTRE TRADICION E INTERNET


La belleza total en esta Semana Santa ha estado recogida por el sinfín de cámaras y micrófonos que las dos televisiones locales que han actuado, la del Correo y Onda luz, han situado en los lugares acostumbrados por necesarios y hasta en los más recónditos rincones.

Nada igual con anterioridad. El tránsito procesional de las cofradías por la Campana ha penetrado en todos los hogares a través de la pequeña pantalla como venía haciéndose desde años atrás, pero, en esta ocasión, creciendo de manera notable.

No solo se han visto las principales salidas y entradas, sino que se han cubierto los itinerarios más pintorescos y hasta los momentos más íntimos como el histórico de la concordia entre la Macarena y el Gran Poder  para la precedencia de esta última en el orden de la Madrugada.

Han sido espectaculares las secuencias tomadas desde el interior de la Catedral dignas de un cuadro de Groso.

Merced a este despliegue, las fuerzas policiales también pueden disponer de testimonios visuales y sonoros de los sucesos de la Carrera Oficial y calles adyacentes en la noche del Viernes Santo que alguien ha querido convertir en segunda madrugada de pánico tras la de la Semana Santa del año dos mil para que la justicia actúe con rigor y diligencia.

Aquella quedó impune. Es de esperar que ahora no ocurra lo mismo.

La tradición se ha dejado invadir por Internet y la ciudadanía ha comprobado una vez más su vulnerabilidad acrecentada en un espacio temporal tan delicado como la Madrugada.

Las reacciones no han tardado, pero no bastarán si se quedan simplemente en manifestaciones públicas, charlas de tertulia y sesudos comentarios escritos. El tema desborda la responsabilidad de los cofrades. Sevilla se juega su historia de siglos, sus creencias más íntimas y su estabilidad económica si las deja desprotegidas a merced de cuatro golfos que hay que poner en manos de la Justicia.


El repeluco que corre desde los móviles unitarios a las redes sociales empezó siendo de gozo y se ha convertido por desgracia en acuciante timbre de alarma que es preciso atender de inmediato.

martes, 11 de abril de 2017

DECEPCION EN EL BANCO


Corría un chiste por ahí que definía la decepción como reacción que produce en el ánimo de un cliente de entidad bancaria comprobar que la persona que le va a conceder el crédito no es la misma que, sonriendo, le invita a solicitarlo en televisión.

Me acordé cuando fui a mi banco de siempre para que me dijeran  en qué condiciones transferían a mi cuenta corriente el dinero contante y sonante del que puedo disponer en mi tarjeta de crédito.

Conecté con el alter ego del publicitario de la pequeña pantalla protagonista del chiste que me informó del mejor procedimiento, me hizo las cuentas y, con unos datos de intereses a pagar y plazo generoso para devolver la cantidad prestada, me invitó a regresar al día siguiente a ultimar la operación.

Torné, optimista y esperanzado y voy a resumir lo que me ocurrió.

(Sí ya sé que estamos en Semana Santa y tal vez se considere como prosaico e inadecuado comentar un tema como éste, pero el tiempo no se para aunque deseemos detener los relojes cuando desfila el cortejo de la cofradía que nos llega al alma bajo la luna de plata y entre naranjos en flor.)

Mi sonriente y receptivo amigo me condujo a la presencia de una eficaz señorita que me presentó como gestor de banca personal, dejándome en sus manos. De inmediato ésta me invitó a firmar una serie de documentos: Un contrato de modificación de mi cuenta actual de 12 folios... una información previa al contrato de crédito de 3 folios y un consentimiento para la utilización de firma manuscrita digitalizada de 1 folio.

Cuando le dije que no tengo por costumbre firmar sin enterarme de lo que firmo, me contestó que no podía dejármelos sin haberlos firmado, que ella me resumía el contenido. 

Acepté a regañadientes.

Entonces me informó que el banco me regalaba una acción y tornó a poner papeles a firmar ante mis narices: Un contrato básico de servicios de inversión en valores e instrumentos financieros de 6 folios y un contrato tipo de custodia y administración de valores de 8 folios.

Repudié la acción. ¿De qué me iba a servir convertirme  en el mínimo accionista del banco? (Supe que otro peticionario antes que yo había hecho lo mismo).  

Pregunté cuándo me ingresaban en cuenta el dinero pedido y, para mi sorpresa, me contestó con otra pregunta: ¿en qué me iba a gastar los fondos que me concedían?, demostrable con facturas o presupuestos.

No aguanté más. Agradecí sus servicios y anulé la operación.
Aun me quedaba un tocho escritural: el contrato de modificación de la cuenta que tenía, 11 folios.

¿Me los puedo llevar a mi casa para leerlos con tranquilidad?... inquirí al final.

Por supuesto, contestó. Anotó en la cabecera de la primera hoja “Anulado” y me los entregó dentro de un sobre grande.


Aquí lo tengo.

sábado, 8 de abril de 2017

PEDAGOGIA PARA INCRÉDULOS



Triana me ha chafado un verso. Hace tiempo, en el poemario “La esquina encendida” escribí una composición que titulé “Jesús no muere en Triana” que empezaba diciendo “De la noche a la mañana, un tejer de sombra y luz, a Jesús pone en la cruz, pero no muere en Triana”. “En Triana la semana, con suspiros de azucenas, del Señor toma sus penas; pero no muere en Triana”... etc. etc. describiendo las cofradías asentadas en el barrio desde el Domingo de Ramos al Viernes Santo. Por eso terminaba afirmando: “Así pasa la romana, vida y muerte del Cachorro, que se va muriendo a chorro... pero  no muere en Triana”. “Porque no. Porque no le da la gana... a Triana”...

Pues ya si le da la gana. Mi poema ha quedado antiguo, obsoleto. Viejo. Como su autor.
Cristo muere en Triana y los trianeros lo sacan en procesión efigiado por Navarro Arteaga en un penitencial y severo cortejo.

El ruán aparece en el barrio collación y guarda. Lo hemos vuelto a ver en las cofradías de vísperas. Triana completa la secuencia de la Pasión del Redentor que, si permaneciera carente de los dos últimos capítulos esenciales: su muerte en la cruz y su resurrección gloriosa, se mostraría falta de trascendencia.

Esta es la pedagogía que la Iglesia jerárquica denomina religiosidad popular con la que el pueblo llano suple la torpeza o incapacidad de los clérigos de adaptar el misterio de Cristo y su mensaje de salvación a los tiempos que corren, sin atreverse a afrontar hasta ahora los desafíos del desaprovechado Concilio Vaticano segundo.

Tras la estridencia de las trompetas y el batir sordo de los tambores... tras la depuración del esfuerzo sacrificado del costal... y tras la conjunción olfativa de la cera crepitando y el azahar tiñendo de nieve olorosa las aceras... se alinean las preguntas terribles de los corazones conturbados: ¿cómo voy a morir? y ¿qué me voy a encontrar cuando me muera?...


Las palabras de consuelo del Mesías muerto y resucitado son necesarias hoy, como ayer y como siempre en la pedagogía comprensible de las cofradías.

martes, 4 de abril de 2017

EL PREGÓN CON PUBLICO INFANTIL



--Abuelo, tu nieta necesita que le ayudes en las tareas del colegio.

Y vino esa niña que cada día se hace más mujer a que le explicase qué era un romance y le escogiera uno para que lo pudiese copiar como ejemplo.

Al día siguiente la petición me la hacía su hermano. No por emulación caprichosa, sino también para cumplir tareas escolares.

En el preludio de la Semana Santa, justo en la época del Pregón y habiendo sido yo uno de los sevillanos escogidos un día para pronunciarlo, del que se cumplieron veintisiete primaveras el pasado uno de abril, lo lógico es que rememorara algo de lo que escribí  entonces y se lo recitara a mis dos infantiles herederos.

Puedo jurar que hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien.

Para Marta seleccioné lo que dediqué a la Virgen de las Angustias de la Hermandad de los Gitanos ponderando el comportamiento de su cuadrilla de costaleros que le ofrecieron en su recogida de una mañana del Viernes Santo, entrando en Santa Catalina, una levantá a pulso absolutamente épica que tuve la suerte de contemplar.

Para Manolete, la décima que dispuso como destinataria a la Virgen de las Aguas, del Museo, inundada en multitudes de río, cuando el quejío de la saeta de Pepe Peregil levantaba escalofríos de sentimientos desde su primer aleteo.

Dos momentos irrepetibles e inolvidables.

Y un público receptor, insólito, entrañable y único.

No se agosta la vida de un pregonero de la Semana Mayor Hispalense ni cuando se desvanece el último aplauso tras el preceptivo “He dicho” ni cuando le invitan a llamar el sábado santo con el postrer  martillo.

Quedan ellos, los niños. Regalo del Cielo. Que ya dijo Jesucristo eso tan recordado de “dejad que los niños se acerquen a mí.”
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(Dedicado a Casandra". Pobrecita mía)

(" Twittera catalana que quiere ser profesora de infantil aunque no soporta el llanto de los chiquillos. Los mataría a todos, ha escrito en un twitts ampliamente comentado en las tertulias televisivas)

miércoles, 29 de marzo de 2017

ESTA ES SU VIDA


Anoche me acosté tarde porque me quedé ante el televisor que ponía en la primera cadena el programa “Esta es su vida” que patrocina Nestlé.

Le tengo mucho cariño a esta serie de producciones televisivas porque he colaborado en ellas a requerimientos de su guionista que es Juan Vila San Juan y de su presentador, Federico Gallo, la máxima estrella de la pequeña pantalla del momento, a quienes he conocido en Barcelona en el Festival de la Canción del Mediterráneo.

Ya he intervenido en la preparación de las que se han dedicado a Estrellita Castro, el maestro Realito y Antonio Ordóñez, capítulos que han cosechado una audiencia masiva.

Así lo había supuesto Jorge Garriga, el jefe de publicidad de la firma patrocinadora que había comprado sus derechos en el mercado internacional.

El personaje de anoche era Antonio Banderas y no lo entrevistaba Federico sino una muchachita sonriente que se llama Toñi Moreno. (Quizás mi amigo Gallo haya abandonado la todopoderosa televisión. A pesar de que los catalanes le mimaban. Quería irse de gobernador a Albacete).Todo quedó muy bien. Banderas posee un archivo valiosísimo. 

Habrán cosechado un share elevado. Siempre lo imaginó así el gestor publicitario de los cafés, los bombones y la leche condensada y por eso abonó un elevado royalty de emisión.

No sé por qué en esta ocasión han cambiado el decorado, ni porqué la puesta en escena recuerda tanto el entourage del programa de Bertin Osborne.

Tampoco he comprendido la razón de que ahora le llamen “El árbol de la vida”.

Cosas de la tele.

martes, 28 de marzo de 2017

CADIZ Y SEVILLA, UNIDAS COMO NUNCA.


El entendimiento y la unión entre Sevilla y Cádiz están dando en estos días pasos de gigante: la chirigota sevillana ha llegado en los Carnavales a la final en el Teatro Falla y la agrupación musical de la Tacita de Plata Nuestra Señora del Rosario acompañará en los recorridos de ida y vuelta a la Catedral al crucificado de la Sed el próximo Miércoles Santo.

Me lo hacían ver mis hijos Ángel y Esperanza a quienes les va mucho todo lo gaditano y me mandaron la grabación completa del concierto que los músicos de la trimilenaria Gades ofrecieron recientemente en la parroquia de la Concepción.

Les ha parecido espectacular. Yo no sé qué pensar. Me esfuerzo en averiguar lo que dirían el maestro Alberto Escámez de la Policía Armada, o el  brigada José Martin de la Guardia Civil, si levantaran la cabeza, pero como no soy el Divino Carpintero, aunque  creo  ciegamente en El y le tengo por maestro y los dos magos del metal sonoro que acabo de mencionar tampoco son Lázaro, dejo sus opiniones y la mía encerradas  en interrogantes.

Distintos, sí son. Buenos músicos, también. Y disciplinados. Y ordenados y entusiastas. Así eran igualmente aquellos pioneros de la banda de cornetas y tambores de la Policía Armada que, en las décadas de los sesenta y setenta y hasta 1976, consiguieron crear un estilo propio llenando una época en las cofradías sevillanas.

Y, por supuesto, los de la Guardia Civil que, a las órdenes del brigada José Martin, ensayaban todos los días detrás del Colegio de las Irlandesas en la recién construida Barriada Bami y que, lo mismo que los anteriores, crearon su estilo original conocido después con su nombre.

A los asesinos de la ETA debemos su pérdida. El Tercio Móvil del Benemérito Instituto fue enviado a Logroño para combatirla y, al dejar el cuartel de Eritaña, perdimos ese regalo del mundo cofrade.


La Banda del Rosario de Cádiz llega este año a la Campana detrás del impresionante crucificado que talló Álvarez Duarte. La expectación está servida. Cadiz y Sevilla, estrechamente  unidas.